En este artículo voy a apelar a una vieja licencia de los historiadores, de ser más descriptivo que explicativo. La razón, sencillamente, es que el fenómeno que pretendo abordar me resulta extremadamente complejo y no tengo una opinión completamente formada. Quizás, como efecto secundario, la descriptividad dispare más preguntas e interpretaciones diversas, de lo que una conclusión más cerrada podría propiciar.
El país del imageboard
En el lejano y cercano mundo de Internet, existe un sitio llamado 4chan. Se trata de un imageboard [tablón de imágenes], es decir un foro más enfocado en las imágenes que en el texto. 4chan nace dentro de una “tradición” de imageboards surgida en Japón, heredero de Futuba Channel [el canal de las dos hojas], por lo cual mantiene como rasgo principal su relación con el Otaku (término japonés para designar a los fanáticos del manga, el animé y los videojuegos). Si bien lo que diré en adelante se puede aplicar a muchos de estos imageboards, me referiré específicamente a 4chan porque es el que más conozco (a pesar de no ser un habitué, he entrado varias veces).
Anónimo y efímero
Hay dos características principales que tienen estos imageboards que repercuten directamente en los procesos que me interesa analizar. En primer lugar, los posts [publicaciones, en este caso las imágenes y los comentarios asociados a ellas] son efímeros. Un thread [hilo o conjunto de imágenes y mensajes asociados a un post inicial], no existe por más de 24 horas y regularmente son eliminados en mucho menos tiempo que eso (variando en función de la cantidad de comentarios que reciba). Esta es una característica muy interesante porque genera una dinámica de participación sumamente frenética, donde cientos (¿miles? ¿millones?) de personas están constantemente subiendo imágenes y mensajes, y estableciendo vínculos que desaparecen rápidamente. Además, en tanto que el tiempo de vida un post es mayor en la medida en que obtiene mayor respuesta, es parte inherente de esta dinámica la creación de memes, como veremos más adelante.
La segunda característica clave de 4chan y otros imageboards es el anonimato. A diferencia de la mayoría de los foros comunes, en un imageboard no es necesario estar registrado para postear contenidos, y las publicaciones no aparecen asociadas a un nombre o nickname [pseudónimo], sino que son, precisamente, anónimas. Este aspecto genera, en lo inmediato, cierta conciencia de “impunidad” al publicar una imagen o mensaje, que se suma al caracter efímero de las contribuciones. Esta “impunidad” (aún más evidente que en el uso de un pseudónimo que, por el contrario, tiende a construir una identidad específica -alternativa o no), permite una mayor libertad a los usuarios para publicar contenidos: libertad que puede ser utilizada para trascender con sus intervenciones los límites impuestos por los tabúes y la moralidad.
/b/ – Random board
La sección más popular de 4chan (con el 30% del tráfico total) es la denominada “/b/” o “random” [aleatorio]. La única regla en /b/ es que “no hay reglas”. En realidad, hay bans [prohibiciones, bloqueos] que se aplican a la pornografía infantil, invasiones de otros sitios web (ataques DDoS y de otro tipo a determinados sitios web) y participación de menores de 18. Además, la regla de que “no hay reglas”, como indica el correspondiente artículo de la Wikipedia en inglés, significa que los moderadores y administradores del imageboard pueden banear [bloquear] a cualquier usuario por cualquier razón.
En este board se evidencian las consecuencias más interesantes de las dos características principales de 4chan (efímero y anónimo). Según Nick Douglas, en /b/: “people try to shock, entertain, and coax free porn from each other” [la gente trata de shockear, entretener y sacarse pornografía entre ellos]. En efecto, un recorrido por /b/ pone al usuario frente a imágenes y textos que desafían todo tabú y precepto moral. Desde pornografía jailbait [chicas menores de edad] hasta expresiones de racismo y antisemitismo, pasando por pornografía hardcore regular (heterosexual y homosexual), imágenes de cuerpos humanos destrozados, o imágenes típicas de distintos memes (lolcatz, mindfucks, pedobear, demotivators, fails, etc… ver más adelante) desfilan por las páginas de /b/. Como en una obra de Sade, la voluntad de entretener apela a las más íntimas pasiones humanas, a lo repulsivo, a lo perverso, a aquello de lo que no se habla.
Más allá de los contenidos en sí, quizás lo más perturbador es no poder distinguir hasta qué punto lo que se publica persigue el objetivo de entretener o responde a placeres y convicciones propias de sus autores. En el anonimato es difícil determinar si las expresiones antisemitas brotan de un humor negro que tienen fines catárticos o críticos, o si, por el contrario, expresan un genuino desprecio por el pueblo judío. En cualquier caso, el ethos de 4chan (si se me permite tomar, quizás en forma un poco simplista, el término de Bourdieu) juega con esa indeterminación y esa ambigüedad, que quizás se podría identificar también en el trato que recibe el tema de la homosexualidad (un topos ubicuo, que a pesar de tratarse con un lenguaje homofóbico, rompe el silencio y le da una presencia muy fuerte y cotidiana). Volveremos sobre esto más adelante.
Construyendo un imaginario: Internet Memes
4chan y, particularmente, /b/ dieron origen a una enorme cantidad de Internet Memes [fenómenos de internet]. Un meme es una frase o imagen que se distribuye rápidamente por Internet, de persona a persona. En una recorrida por /b/ es habitual encontrar gente que publica imágenes y escribe “X is now a meme” [X es ahora un meme], tratando de imponer una idea o imagen X como meme. En función de la recepción que tenga esa propuesta entre la gente conectada ese momento al imageboard (recordemos que se trata de mensajes efímeros), ese meme será seguido o no, y en la medida en que se lo continúe, ese inicial mensaje efímero alcanzará cierta trascendencia.
En este sentido, /b/ aparece como una suerte de laboratorio simbólico donde se prueban y votan nuevos emblemas de “la vida” en Internet. Esta es una apreciación un tanto romántica, pero es interesante prestar atención a este proceso sumamente dinámico por el cual un elemento es aceptado como símbolo y difundido por la enorme comunidad de /b/, que lo impone en el “lenguaje” de Internet.
Varios famosos memes han surgido de 4chan: Rickrolling (forzar, a través del engaño, a otra persona a ver el video de la canción “Never Gonna Give You Up” de Rick Astley), Chocolate Rain, Pedobear (imagen de un oso pedófilo antropomorfo), entre otros.
Anonymous y Project Chanology
La participación en 4chan y en el proceso de proposición y selección de memes, en alguna forma construye un nosotros. A partir de las intervenciones de los distintos usuarios y de la explícita selección de símbolos y un “lenguaje” común, se genera una cierta “comunidad” (en el sentido de un conjunto de personas que comparten características e intereses en común). Hemos dicho que lo característico de los imageboards es lo efímero y el anonimato. En esas condiciones, dificilmente se pueda construir una “comunidad” en términos más tradicionales. Además, incluso cuando se formara una comunidad, la “virtualidad” de Internet impone ciertos límites a la materialización de los vínculos grupales. Sin embargo, 4chan fue el principal medio en el que se desarrollaron dos iniciativas relacionadas, que plantearon una forma de intervención del mundo “virtual” de Internet en el mundo “real”.
En el año 2008, a partir de un meme surgió el grupo Anonymous: un término que hace referencia a la actuación de muchos usuarios de internet de forma anónima para alcanzar determinado fin. Este grupo, si bien no se limita a los participantes de 4chan sino que incluye otros imageboards como Futaba, foros y wikis como la Encyclopedia Dramatica, es parte de ese “nosotros” que participa del imageboard que nos ocupa. Entre las acciones del grupo Anonymous se incluyen diversos ataques DDoS (ataques distribuidos de denegación de servicios) y de otro tipo a múltiples sitios de internet, por parte de personas que adoptaban ellas mismas el nombre de Anonymous.
Un operación particular del grupo Anonymous es el Project Chanology, un movimiento de protesta en contra de la Iglesia de la Cienciología (como se advierte en su nombre, “Chanology” que deriva de los “Chans” -4chan, 2chan, etc.- y “Scientology”… podríamos traducirlo horriblemente como “Canalogía”). Como se explica en la Wikipedia, este movimiento surgió en respuesta a los intentos de la Iglesia de la Cienciología de quitar de Internet una entrevista hecha a Tom Cruise. Estas acciones fueron vistas como un intento de censura y, en contra de ellas, se propuso actuar el grupo Anonymous. Entre las actividades de protesta que emprendió el Proyecto se incluyen DDoS, llamadas en broma (prank calls), faxes en negro y manifestaciones en centros de la Iglesia de la Cienciología por parte de personas con la máscara de Guy Fawkes (popularizada por la película inspirada en la novela gráfica V de Venganza).
Más allá de si los ataques fueron organizados por un grupo coordinado de individuos con un interés común, lo importante es que quienes lo ejecutaron se llamaron a sí mismos Anonymous. Es decir, hay un código común, entendido y aceptado entre la gente que frecuenta estos sitios, donde el término Anonymous tiene un sentido específico (recordemos que en los imageboards los posts son anónimos y, de hecho, cada usuario que publica aparece con “Anonymous” como nombre). Por lo tanto, más allá de si existe una comunidad con todas las letras, existe una comunidad de sentido.
¿Radicalidad o morbo inconducente?
El título del artículo plantea una dicotomía complicada. A lo largo del texto intenté describir lo mejor que pude lo que sé de 4chan y de su “comunidad”, ayudándome de la información disponible en la misma Internet que es mucha. Realmente no tengo una respuesta al interrogante planteado. Quizás sería demasiado simplista optar por una o por otra.
Es bastante evidente que 4chan es un espacio con un peso muy fuerte en Internet. El tráfico que maneja es masivo y la influencia de las construcciones simbólicas (memes) que surgen allí, atraviesan rápidamente la Red para llegar a millones de usuarios. Creo que es muy interesante pensar el ámbito de 4chan como espacio de producción de identidades, de comunidades, de lenguajes, etc. Y también me parece que 4chan presenta desafíos muy interesantes para nuestro conocimiento con respecto a las temáticas que quiero abordar en este blog.
Por otro lado, como mencioné anteriormente, es casi imposible dilucidar las intenciones reales de los participantes de esta comunidad. Es claro que no se plantean un programa revolucionario. Sin embargo, es posible observar la gestación de formas específicas (novedosas y características del ámbito de Internet) de intervención política.
¿Se trata de una intervención progresista o que persiga objetivos radicales? Probablemente no en un sentido “programático”, es decir, en la medida en que las acciones emprendidas hasta ahora no han cuestionado explícitamente las bases materiales de la sociedad capitalista. Sin embargo, es imposible prever qué efectos tendrá esta concepción de la participación política si es que acaso lograra desarrollarse más allá de sus límites actuales.
Por último, la relativización moral observada en las imágenes y mensajes publicados en 4chan, probablemente no conduzcan en lo inmediato a ningún cambio tangible. Sin embargo, ese espacio que se muestra casi sin límites, puede ofrecer un ámbito libre de ciertas constricciones sociales para fomentar un intercambio que no es posible en otros lados.


