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La política y la red social: internet, democracia y sociedad de masas

May 30th, 2010

Son muchos los desafíos y perspectivas que las redes sociales nos ofrecen en este momento de auge, donde sus potencialidades parecen casi infinitas y sus límites son difusos. En efecto, estos masivos espacios de comunicación, con millones de usuarios que superan con creces la membrecía de otros servicios anteriores, dan lugar a fenómenos inéditos y repercusiones difíciles de prever.

En este artículo me interesa marcar algunos casos relacionados con el uso político de estas redes sociales. Como es un fenómeno bastante complejo, no voy a aventurar conclusiones muy innovadoras. Por el momento solo quiero destacar algunos hechos como disparadores de ideas.

Mi político favorito

Política en Facebook

Política en Facebook

Comencemos por ver algunos datos de Facebook. Esta red social, según sus propias estadísticas, tiene más de 400 millones de usuarios activos. Cada usuario tiene, en promedio 130 amigos en la red, aunque cualquiera que utilice el sitio sabe que esto es muy variable. Hay más de 160 millones de objetos con los que los usuarios pueden interactuar (páginas, grupos, eventos), y se comparten más de 25 mil millones de unidades de contenido (links, noticias, artículos de blogs, notas, álbumes de fotos, etc.) por mes. Sin dudas, el volumen y el crecimiento de esta red social fundada en 2004, ha roto una gran cantidad de records, y constituye un espacio masivo para el intercambio de información, nada despreciable para el ejercicio político.

En Facebook no solo participan usuarios individuales y privados, sino también otro tipo de entidades: empresas, partidos políticos, ONGs, y grupos informales de distinta índole. Las formas de participación son variadas, algunos deciden crearse perfiles de usuario y sumar “amigos”, otros crean grupos a los que los usuarios se unen, otros simplemente convocan a eventos y otros crean las llamadas “páginas”. Según la propia definición de Facebook

Las  páginas son para organizaciones, empresas, celebridades y bandas, para que difundan gran información en forma oficial y pública a gente que decide conectarse con ellos.

Si de una persona uno se hace amigo, a un grupo uno se une y a un evento se asiste, de una página uno se hace fan. O según los más recientes cambios de Facebook, a uno le gusta o no. A partir de que uno expresa la adhesión incial a una determinada entidad, puede empzar a ver los contenidos que ella publica regularmente en el muro de Facebook (la página de inicio de cada usuario donde se muestra la actividad de los propios contactos).

Estas formas de participación en las condiciones de masividad de Facebook, como dijimos, son terreno fértil para el desarrollo de actividades políticas, al alcance de entidades de distinto tamaño. Así, de la misma manera en que yo puedo hacerme fan de una organización estudiantil de mi facultad, puedo ser fan de un candidato a la presidencia nacional o de un proyecto de una agencia del Estado, como el Bicentenario Argentino. Pero lo interesante no acaba aquí, porque de la misma forma, puedo comentar las publicaciones que hacen todas estas entidades. Siguiendo con el ejemplo del Bicentenario, en estos últimos días (durante los festejos y luego), los administradores de la página fueron publicando noticias e informaciones sobre las celebraciones del bicentenario, y obtenían cientos de comentarios de personas muy felices. Claro, el espacio de la Página de Facebook supone, generalmente, que la participación va a ser fundamentalmente de usuarios que apoyan a la entidad que la creó (pues los opositores y trolls pueden ser rápidamente bloqueados).

Evidentemente, las entidades grandes como pueden ser una agencia del gobierno, un partido político o los organizadores de la campaña de un candidato, disponen de personal de prensa que puede ocuparse de administrar estas páginas. Pero las características del sistema permiten crear la ficción de una cercanía casi íntima entre el usuario/ciudadano y el candidato. De esta forma, un Juan de los Palotes puede comentar una foto de un funcionario inaugurando una obra pública y decirle que la esquina de su casa se inunda cada vez que llueve, y obtener una pronta respuesta de los administradores de la página (bajo el nombre del funcionario) diciendo que van a revisar su caso.

Microblogging bolivariano

Hugo Chávez

Hugo Chávez

Esto que comentabamos recién puede parecer raro, inútil, poco frecuente o sólo aplicable en la pequeña escala. Sin embargo, no es el único caso, recientemente hubo otro caso de proporciones bastante mayores.

Hace alredor de un mes, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez Frías inauguró una cuenta de Twitter. La misma aparece como verified account, es decir, una cuenta que Twitter certifica que pertenece a quien dice que pertenece (una funcionalidad implementada para evitar problemas de suplantación de identidad de personajes famosos). Al poco tiempo de creada al cuenta, el presidente empezó a recibir cientos de miles de pedidos de distinto tipo, sobre todo de ayuda social. La cuenta, que al momento tiene más de 450 mil seguidores, tiene un movimiento increíble. Sólo leer los mensajes que se responden desde la cuenta ya es muy llamativo.

A poco más de una semana de creada la cuenta, y entre respuestas frenéticas de Chavez a personas que le pedían distinto tipo de cosas, el presidente decidió crear un programa especial llamado MisiónChávezCandanga para atender los pedidos de los usuarios de Twitter.

Algunos de los posts del venezolano (o de sus asistentes, ficción dificil de discernir) son realmente llamativos, por ejemplo:

“@vargasvargasjr. Gracias por tu alerta camarada Vargas. Personalmente revisaré estos programas. Todo debe ser para los niños y niñas…”

“@lalazam. Min Tarek: abrir una investigacion ya!! Informarme los resultados!!”

Y eso puede complementarse viendo los perfiles de los usuarios con los pedidos. Hace algún tiempo vi el caso de una mujer que tenía problemas de salud y le pedía ayuda a Chávez. Éste le pidió su teléfono y al rato la mujer recibió una llamada del ministro de salud.

Palabras finales

Este repaso de algunos datos sobre Facebook y Twitter solamente permiten llamar la atención sobre la cuestión de la política en las redes sociales. No tengo ningún juicio formado ni pronósticos acerca de hacia dónde vamos. Pero es un tema interesante para pensar y debatir. Internet y las nuevas tecnologías, además de las cada vez más superiores formas de control sobre los sujetos, nos ofrecen alternativas muy interesantes en cuanto a participación política en una sociedad de masas.

Las redes sociales, con su exaltación del individuo, parecen crear esta ilusión de cercanía cotidiana y casi íntima entre representante y representado, a lo cual, por lo menos, debemos estar atentos. Este modelo de participación no nació con la política, sino que se deriva de un modelo de negocio adoptado por muchas empresas con presencia en Internet. Pero ello no quiere decir que no tenga consecuencias en la política y repercusiones en nuestra forma de concebir la participación de la cosa pública.

Referencias

4chan: ¿radicalidad o morbo inconducente?

April 15th, 2010
4chan - Pedobear

4chan - Pedobear

En este artículo voy a apelar a una vieja licencia de los historiadores, de ser más descriptivo que explicativo. La razón, sencillamente, es que el fenómeno que pretendo abordar me resulta extremadamente complejo y no tengo una opinión completamente formada. Quizás, como efecto secundario, la descriptividad dispare más preguntas e interpretaciones diversas, de lo que una conclusión más cerrada podría propiciar.

El país del imageboard

En el lejano y cercano mundo de Internet, existe un sitio llamado 4chan. Se trata de un imageboard [tablón de imágenes], es decir un foro más enfocado en las imágenes que en el texto. 4chan nace dentro de una “tradición” de imageboards surgida en Japón, heredero de Futuba Channel [el canal de las dos hojas], por lo cual mantiene como rasgo principal su relación con el Otaku (término japonés para designar a los fanáticos del manga, el animé y los videojuegos). Si bien lo que diré en adelante se puede aplicar a muchos de estos imageboards, me referiré específicamente a 4chan porque es el que más conozco (a pesar de no ser un habitué, he entrado varias veces).

Anónimo y efímero

Hay dos características principales que tienen estos imageboards que repercuten directamente en los procesos que me interesa analizar. En primer lugar, los posts [publicaciones, en este caso las imágenes y los comentarios asociados a ellas] son efímeros. Un thread [hilo o conjunto de imágenes y mensajes asociados a un post inicial], no existe por más de 24 horas y regularmente son eliminados en mucho menos tiempo que eso (variando en función de la cantidad de comentarios que reciba). Esta es una característica muy interesante porque genera una dinámica de participación sumamente frenética, donde cientos (¿miles? ¿millones?) de personas están constantemente subiendo imágenes y mensajes, y estableciendo vínculos que desaparecen rápidamente. Además, en tanto que el tiempo de vida un post es mayor en la medida en que obtiene mayor respuesta, es parte inherente de esta dinámica la creación de memes, como veremos más adelante.

La segunda característica clave de 4chan y otros imageboards es el anonimato. A diferencia de la mayoría de los foros comunes, en un imageboard no es necesario estar registrado para postear contenidos, y las publicaciones no aparecen asociadas a un nombre o nickname [pseudónimo], sino que son, precisamente, anónimas. Este aspecto genera, en lo inmediato, cierta conciencia de “impunidad” al publicar una imagen o mensaje, que se suma al caracter efímero de las contribuciones. Esta “impunidad” (aún más evidente que en el uso de un pseudónimo que, por el contrario, tiende a construir una identidad específica -alternativa o no), permite una mayor libertad a los usuarios para publicar contenidos: libertad que puede ser utilizada para trascender con sus intervenciones los límites impuestos por los tabúes y la moralidad.

/b/ – Random board

moot - administrador de 4chan

moot - administrador de 4chan

La sección más popular de 4chan (con el 30% del tráfico total) es la denominada “/b/” o “random” [aleatorio]. La única regla en /b/ es que “no hay reglas”. En realidad, hay bans [prohibiciones, bloqueos] que se aplican a la pornografía infantil, invasiones de otros sitios web (ataques DDoS y de otro tipo a determinados sitios web) y participación de menores de 18. Además, la regla de que “no hay reglas”, como indica el correspondiente artículo de la Wikipedia en inglés, significa que los moderadores y administradores del imageboard pueden banear [bloquear] a cualquier usuario por cualquier razón.

En este board se evidencian las consecuencias más interesantes de las dos características principales de 4chan (efímero y anónimo). Según Nick Douglas, en /b/: “people try to shock, entertain, and coax free porn from each other” [la gente trata de shockear, entretener y sacarse pornografía entre ellos]. En efecto, un recorrido por /b/ pone al usuario frente a imágenes y textos que desafían todo tabú y precepto moral. Desde pornografía jailbait [chicas menores de edad] hasta expresiones de racismo y antisemitismo, pasando por pornografía hardcore regular (heterosexual y homosexual), imágenes de cuerpos humanos destrozados, o imágenes típicas de distintos memes (lolcatz, mindfucks, pedobear, demotivators, fails, etc… ver más adelante) desfilan por las páginas de /b/. Como en una obra de Sade, la voluntad de entretener apela a las más íntimas pasiones humanas, a lo repulsivo, a lo perverso, a aquello de lo que no se habla.

Más allá de los contenidos en sí, quizás lo más perturbador es no poder distinguir hasta qué punto lo que se publica persigue el objetivo de entretener o responde a placeres y convicciones propias de sus autores. En el anonimato es difícil determinar si las expresiones antisemitas brotan de un humor negro que tienen fines catárticos o críticos, o si, por el contrario, expresan un genuino desprecio por el pueblo judío. En cualquier caso, el ethos de 4chan (si se me permite tomar, quizás en forma un poco simplista, el término de Bourdieu) juega con esa indeterminación y esa ambigüedad, que quizás se podría identificar también en el trato que recibe el tema de la homosexualidad (un topos ubicuo, que a pesar de tratarse con un lenguaje homofóbico, rompe el silencio y le da una presencia muy fuerte y cotidiana). Volveremos sobre esto más adelante.

Construyendo un imaginario: Internet Memes

4chan y, particularmente, /b/ dieron origen a una enorme cantidad de Internet Memes [fenómenos de internet]. Un meme es una frase o imagen que se distribuye rápidamente por Internet, de persona a persona. En una recorrida por /b/ es habitual encontrar gente que publica imágenes y escribe “X is now a meme” [X es ahora un meme], tratando de imponer una idea o imagen X como meme. En función de la recepción que tenga esa propuesta entre la gente conectada ese momento al imageboard (recordemos que se trata de mensajes efímeros), ese meme será seguido o no, y en la medida en que se lo continúe, ese inicial mensaje efímero alcanzará cierta trascendencia.

En este sentido, /b/ aparece como una suerte de laboratorio simbólico donde se prueban y votan nuevos emblemas de “la vida” en Internet. Esta es una apreciación un tanto romántica, pero es interesante prestar atención a este proceso sumamente dinámico por el cual un elemento es aceptado como símbolo y difundido por la enorme comunidad de /b/, que lo impone en el “lenguaje” de Internet.

Varios famosos memes han surgido de 4chan: Rickrolling (forzar, a través del engaño, a otra persona a ver el video de la canción “Never Gonna Give You Up” de Rick Astley), Chocolate Rain, Pedobear (imagen de un oso pedófilo antropomorfo), entre otros.

Anonymous y Project Chanology

Anonymous

Anonymous

La participación en 4chan y en el proceso de proposición y selección de memes, en alguna forma construye un nosotros. A partir de las intervenciones de los distintos usuarios y de la explícita selección de símbolos y un “lenguaje” común, se genera una cierta “comunidad” (en el sentido de un conjunto de personas que comparten características e intereses en común). Hemos dicho que lo característico de los imageboards es lo efímero y el anonimato. En esas condiciones, dificilmente se pueda construir una “comunidad” en términos más tradicionales. Además, incluso cuando se formara una comunidad, la “virtualidad” de Internet impone ciertos límites a la materialización de los vínculos grupales. Sin embargo, 4chan fue el principal medio en el que se desarrollaron dos iniciativas relacionadas, que plantearon una forma de intervención del mundo “virtual” de Internet en el mundo “real”.

En el año 2008, a partir de un meme surgió el grupo Anonymous: un término que hace referencia a la actuación de muchos usuarios de internet de forma anónima para alcanzar determinado fin. Este grupo, si bien no se limita a los participantes de 4chan sino que incluye otros imageboards como Futaba, foros y wikis como la Encyclopedia Dramatica, es parte de ese “nosotros” que participa del imageboard que nos ocupa. Entre las acciones del grupo Anonymous se incluyen diversos ataques DDoS (ataques distribuidos de denegación de servicios) y de otro tipo a múltiples sitios de internet, por parte de personas que adoptaban ellas mismas el nombre de Anonymous.

Un operación particular del grupo Anonymous es el Project Chanology, un movimiento de protesta en contra de la Iglesia de la Cienciología (como se advierte en su nombre, “Chanology” que deriva de los “Chans” -4chan, 2chan, etc.- y “Scientology”… podríamos traducirlo horriblemente como “Canalogía”). Como se explica en la Wikipedia, este movimiento surgió en respuesta a los intentos de la Iglesia de la Cienciología de quitar de Internet una entrevista hecha a Tom Cruise. Estas acciones fueron vistas como un intento de censura y, en contra de ellas, se propuso actuar el grupo Anonymous. Entre las actividades de protesta que emprendió el Proyecto se incluyen DDoS, llamadas en broma (prank calls), faxes en negro y manifestaciones en centros de la Iglesia de la Cienciología por parte de personas con la máscara de Guy Fawkes (popularizada por la película inspirada en la novela gráfica V de Venganza).

Más allá de si los ataques fueron organizados por un grupo coordinado de individuos con un interés común, lo importante es que quienes lo ejecutaron se llamaron a sí mismos Anonymous. Es decir, hay un código común, entendido y aceptado entre la gente que frecuenta estos sitios, donde el término Anonymous tiene un sentido específico (recordemos que en los imageboards los posts son anónimos y, de hecho, cada usuario que publica aparece con “Anonymous” como nombre). Por lo tanto, más allá de si existe una comunidad con todas las letras, existe una comunidad de sentido.

¿Radicalidad o morbo inconducente?

El título del artículo plantea una dicotomía complicada. A lo largo del texto intenté describir lo mejor que pude lo que sé de 4chan y de su “comunidad”, ayudándome de la información disponible en la misma Internet que es mucha. Realmente no tengo una respuesta al interrogante planteado. Quizás sería demasiado simplista optar por una o por otra.

Es bastante evidente que 4chan es un espacio con un peso muy fuerte en Internet. El tráfico que maneja es masivo y la influencia de las construcciones simbólicas (memes) que surgen allí, atraviesan rápidamente la Red para llegar a millones de usuarios. Creo que es muy interesante pensar el ámbito de 4chan como espacio de producción de identidades, de comunidades, de lenguajes, etc. Y también me parece que 4chan presenta desafíos muy interesantes para nuestro conocimiento con respecto a las temáticas que quiero abordar en este blog.

Por otro lado, como mencioné anteriormente, es casi imposible dilucidar las intenciones reales de los participantes de esta comunidad. Es claro que no se plantean un programa revolucionario. Sin embargo, es posible observar la gestación de formas específicas (novedosas y características del ámbito de Internet) de intervención política.

¿Se trata de una intervención progresista o que persiga objetivos radicales? Probablemente no en un sentido “programático”, es decir, en la medida en que las acciones emprendidas hasta ahora no han cuestionado explícitamente las bases materiales de la sociedad capitalista. Sin embargo, es imposible prever qué efectos tendrá esta concepción de la participación política si es que acaso lograra desarrollarse más allá de sus límites actuales.

Por último, la relativización moral observada en las imágenes y mensajes publicados en 4chan, probablemente no conduzcan en lo inmediato a ningún cambio tangible. Sin embargo, ese espacio que se muestra casi sin límites, puede ofrecer un ámbito libre de ciertas constricciones sociales para fomentar un intercambio que no es posible en otros lados.